La Sala del Descubrimiento: la última ocupación de Maltravieso

La “Sala del Descubrimiento”, hoy desaparecida, se sitúa en la zona delantera de la entrada actual a la cueva de Maltravieso. Éste fue el primer espacio de la cavidad que contemplaron los trabajadores de la cantera de caliza que puso al descubierto este yacimiento y cuyo avance destruyó unos 30 m. del mismo.

Testimonios orales y artículos escritos por D. Carlos Callejo relatan el descubrimiento de los restos que la sala albergaba en su interior: recipientes cerámicos y restos humanos.

Sólo una mínima parte del conjunto original se conserva en el Museo de las Veletas de Cáceres, el resto fue objeto de expolio o bien se dispersó en colecciones privadas. Estos objetos son representativos de las últimas fases de ocupación y uso de la cavidad, con cronologías que van del Neolítico al Bronce.

El objetivo de la intervención del EPPEX en el año 2002 era comprobar la existencia,o no, de sedimentos in situ a pesar de los trabajos de demolición de las paredes. Los resultados obtenidos muestran que los trabajos de cantería no solo afectaron a las paredes sino también al suelo de la cavidad.

No obstante, el azar hizo que algunos restos humanos de Homo sapiens, procedentes de los enterramientos localizados en el momento del descubrimiento, se salvaran del expolio y cayeran en los huecos de interestratificación de la caliza.

Durante nuestra intervención se exhumaron, sin contexto arqueológico, los restos humanos de al menos 6 individuos de Homo sapiens. Éstos se suman a los cuatro cráneos y otros fragmentos óseos de la colección de Callejo, lo que enriquece la colección paleontológica del yacimiento y permite tener más datos de las poblaciones que utilizaron, por última vez, la cueva de Maltravieso con finalidades funerarias.

Restos humanos y cerámica

De la colección de Callejo, sólo se conserva una mínima parte del conjunto original,dos cráneos (uno de ellos trepanado) y algunos fragmentos óseos y cerámicos, que se encuentran en el Museo de las Veletas de Cáceres. El resto fue objeto de expolio o bien se dispersó en colecciones privadas.

Craneo trepanado (derecha,colección Callejo) y mandíbula de Homo sapiens (izquierda,colección EPPEX)
Nuevos restos humanos

Durante nuestra intervención se exhumaron, sin contexto arqueológico, cuantiosos restos humanos lo que enriquece la colección paleontológica del yacimiento y permite tener más datos de las poblaciones que utilizaron, por última vez, la cueva de Maltravieso con finalidades funerarias.

El estudio osteológico y paleopatológico desveló la presencia de al menos cinco individuos, todos ellos de edad infantil/juvenil. Los restos óseos recuperados incluyen un esquelto casi completo de un individuo de aproximadamente ocho años que ha desvelado una serie de patologías relacionadas con estrés medioambiental. El estudio de estos restos humanos podrá inferir y caracterizar el modo de vida y la adaptación al nicho ecológico de este grupo humano que habitó el oeste de la Península Ibérica.

Fragmento de cerámica de la colección Callejo
La cerámica, indicador de cronología relativa

Respecto a los restos de cerámica, varios investigadores han propuesto diferentes cronologías a través de la cerámica, desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce, pasando por la indefinición entre ambos periodos, o los últimos estudios que propone una cronología Proto-Cogotas I para las cerámicas de Maltravieso.