La Sala de las Chimeneas: Los primeros Homo sapiens.

En esta sala se encuentran diferentes representaciones parietales: paneles con representaciones de 12 manos en negativo, grabados de zoomorfos y motivos geométricos. Pero además, es el primer y hasta ahora único yacimiento en Extremadura con un registro de Paleolítico Superior en estratigrafía.

La Sala de las Chimeneas es la última de las cámaras que conforman la Cueva de Maltravieso partiendo de su entrada actual. Se trata de una gran sala de morfología oval de unos 17 metros de perímetro que contiene varios paneles con diferentes representaciones parietales.

El nivel arqueológico excavado ha proporcionado elementos arqueológicos pertenecientes al Paleolítico superior, directamente relacionados con los grupos de cazadores-recolectores que transitaron la Cueva de Maltravieso al final de Pleistoceno. Estos cazadores recolectores llegados a Europa desde África hace unos 50.000 años, pertenecieron a nuestra propia especie Homo sapiens.

Entre las innovaciones tecnológicas de los recién llegados se encuentra el simbolismo, la amplificación del espectro de recursos explotados o la capacidad de realizar grandes desplazamientos. Estas novedades evolutivas han sido documentadas en la Sala de las Chimeneas.

Grabado de prótomos de ciervo en la Sala de las Chimeneas

Homo sapiens: una especie con nuevas capacidades

La industria lítica

A diferencia del conjunto industrial de la Sala de los Huesos, el hallado en la Sala de las Chimeneas muestra variedad de materias primas. Los Homo sapiensque tallaron y utilizaron estas herramientas, entre las que se encuentran núcleos, lascas, láminas y retocados (muescas, denticulados y raspadores) usaron cuarzo, cuarcita y sílex de diferentes tipos. El sílex proviene de cientos de kilómetros, lo que denota su capacidad para realizar largos desplazamientos e intercambio de materiales entre grupos.

La fauna

Las especies presentes en la Sala de las Chimeneas están dominadas por los ungulados. Los caballos y ciervos dominan en el conjunto, aunque son los restos de lepóridos (conejos y liebres) los que se presentan de forma más abundante. Los restos óseos parecen tener diferentes orígenes, aunque la mayoría son el producto de la acumulación por parte de los seres humanos y de algunos pequeños carnívoros.

La capacidad de pensamiento simbólico nos diferencia de las demás especies de homínidos que han existido previamente. El arte rupestre y los elementos de adorno documentados en la Sala de las Chimeneas, son expresiones de esta capacidad.
Arte mueble

A parte de las representaciones parietales de la Cueva de Maltravieso, las excavaciones realizadas en la Sala de las Chimeneas han proporcionado otros elementos que se relacionan con el mundo simbólico de los cazadores-recolectores finipleistocenos. El adorno personal en forma de cuentas de collar realizadas con conchas marinas o los gravados abstractos realizados sobre huesos son algunos ejemplos de ello.