Maltravieso, mucho más que una estación de arte rupestre

La cueva de Maltravieso es mundialmente conocida desde los años 60 por las representaciones de arte rupestre que alberga. Sin embargo, no se había realizado ningún programa de investigación para explorar su potencial como yacimiento arqueológico.

Desde el año 2002, la cavidad fue incluida en el estudio multidisciplinar del Pleistoceno Extremeño desarrollado por el equipo de investigación Primeros Pobladores de Extremadura. Las actuaciones realizadas hasta ahora se resumen en:

- Proyecto de conservación del conjunto artístico parietal de Maltravieso

- Recuperación del paisaje kárstico mediante la retirada de escombros y limpieza de la cavidad

- Prospección y sondeo de la Sala del Descubrimiento, Sala de la Entrada, Galería de acceso a la Sala de las Columnas y Sala de las Chimeneas

- Descubrimiento y excavación de la Sala de los Huesos

- Excavación de la Sala de las Chimeneas

Maltravieso hoy: un importante yacimiento paleolítico

Los resultados de las excavaciones han sido excelentes, ya que se han descubierto gran cantidad de huesos pertenecientes a especies animales ya extinguidas y herramientas de piedra que dieron la información que buscábamos: ¡Maltravieso es también un yacimiento paleolítico!

Tanto en la Sala de los Huesos como en la Sala de las Chimeneas se han encontrado numerosos restos arqueológicos y a pesar de que ambas excavaciones se encuentran en una fase inicial, hasta el momento han aportado una valiosa información sobre el modo de vida y el hábitat de los neandertales (Paleolítico Medio) y los Homo sapiens (Paleolítico Superior) que habitaron en el Complejo Cacereño. Su excavación aún continua

Redescubriendo Maltravieso: los trabajos de limpieza.

El estado de abandono en el que se encontraba la cavidad no favorecía ninguna actividad arqueológica, ya que era imposible reconocer, por la acumulación de escombros, las formaciones geológicas y el propio espacio interior.

Trabajos de limpieza: transporte de escombros al exterior

Por ese motivo, los primeros trabajos acometidos por el EPPEX fueron de limpieza. Se trataba de sacar toneladas de escombros, generados por los constructores del camino interior, ejecutado en los años sesenta para el estudio de las pinturas.

Trabajos de limpieza: transporte de escombros al exterior

Estos trabajos dieron su fruto: se recuperó el espacio original y natural de la cueva y además, se descubrió la sala de los Huesos: un nuevo yacimiento pleistoceno.