Maltravieso: una estación de arte rupestre excepcional

Desde su descubrimiento en 1956 por Callejo, el conjunto de arte parietal de Maltravieso fue adscrito al Paleolítico Superior. En pocos años, esta estación de arte rupestre alcanzó gran fama mundial, debido no sólo a la calidad y cantidad de las representaciones, sino sobre todo a su situación geográfica, alejada de la tradicional zona franco cantábrica, donde se encuentran la mayor parte de cavidades con arte paleolítico.

El uso de Maltravieso como espacio simbólico no se restringe a los últimos grupos de cazadores recolectores que habitaron la zona en el Paleolítico Superior, sino que además, parece prolongarse hasta el Neolítico/ Edad de Bronce dada su utilización por las sociedades productoras como espacio sepulcral.

Actualmente, los estudios que hacen referencia al arte paleolítico en Extremadura demuestran que Maltravieso no es un caso aislado a escala regional.

Así, las representaciones parietales de la cueva de La Mina de Ibor (Castañar de Ibor), los grabados del Abrigo de la Minerva (Garlitos) y el conjunto de grabados al aire libre documentados en el pantano de Alqueva (Alconhel-Cheles), amplían los horizontes del Paleolítico superior en Extremadura

Nuevos hallazgos en Maltravieso

Además del arte parietal, durante las últimas excavaciones en la Sala de las Chimeneas, se han exhumando importantes restos de cultura material asociados a los grupos humanos del Paleolítico Superior. Estos son los primeros restos del Paleolítico Superior en Extremadura. Entre los objetos hallados destacan 2 conchas marinas perforadas, seguramente elementos ornamentales, un hueso grabado y un machacador de ocre de cuarciarenita.

Noticia en el períodico Hoy sobre los nuevos hallazgos de la Sala de las Chimeneas